¡Qué alegría de estar escribiendo estas líneas! No os imagináis la ilusión que me hace contar el secreto que llevo guardando desde Marzo, en pocas horas inicia una de las grandes experiencias de mi vida: una ruta por varios países de Centro América, con una parada en Canadá para conocer una de las grandes maravillas de la naturaleza, las cataratas del Niágara.  Meses de «preparativos», una cuenta atrás que parecía no tener fín y que hoy da paso a una vivencia que nos marcará de por vida.

 

Hace unos meses, en Marzo, mientras viajaba por Myanmar recibí un mensaje privado a través de Instagram del que hoy me alegro tanto que no tengo palabras.

El mensaje decía literalmente: “Hola preciosa, ya veo que va deluxe por Myanmar, que guay. Escucha, a lo que voy, en Noviembre me voy con una amiga de Sevilla a Nicaragua, Costa Rica y Panamá, vamos a pillar los vuelos en breve y estaríamos encantadas de que te unieras a la aventura.” 

¿Suena genial, verdad? Pues la mejor parte de la historia viene cuando os cuente que no conozco a ninguna de las dos chicas en persona; tenemos amigos en común, nos seguíamos a través de Instagram y Facebook, pero nada más.

En un primer momento pensé que quizás era una locura y que cómo iba a irme un mes completo con dos desconocidas, pero esa idea se fue esfumando poco a poco. Esta era una de esas oportunidades que se presentan una vez en la vida y de la que te arrepientes si la dejas pasar. Así que, casi sin pensarlo, les dí el sí a la espera de volver a España para confirmar fechas.

Ya os lo contaba en entradas anteriores, uno de mis sueños tras ver “Diarios de motocicleta“ es hacer algo parecido. Sé que es un viaje complicado debido a la duración, pero por algo hay que empezar y el destino me encantaba.

Finalmente hemos decidido modificar la ruta un poquito para ajustarlo más a lo que las tres buscábamos y para no correr riesgos innecesarios, pero hemos incluido destinos con los que llevaba toda la vida soñando y estoy segura de que estos cambios lo harán aún mejor.  Es la primera vez que he dejado todo en manos de otra persona, y he pasado de intercambiar likes por Instagram a ganar dos amigas aún sin conocernos aún en persona y a confiar en una de ellas, Teresa, y dejar el viaje en sus manos.

Por primera vez realmente voy a la aventura. Sí, es cierto que en Myanmar viajé mucho por libre, pero llevaba un itinerario marcado. Por primera vez no he buscado apenas información, no he comprado una guía de viajes y no me preocupa perderme algo, porque este viaje se trata de vivir, no de ser turistas. Para todos los que podáis plantearos una ruta similar, o para los que quizás leer estos diarios os incite a hacer algo parecido aquí os dejo con lo que hemos bautizado como Ruta Pampanamericana.

¿Y qué mejor forma que empezar que con los preparativos necesarios para llegar aquí?

Pasaporte y visados.

Siempre que vayamos a viajar lo primero a tener en cuenta es el pasaporte, incluido cuando viajamos por Europa ya que nunca se sabe cuándo podremos necesitarlo. La validez debe ser de, al menos, 6 meses así que revisad bien las fechas y preguntad en caso de duda.

En cuanto al visado, nosotras pasaremos unos días en Canadá y es necesario solicitar una autorización electrónica de viaje o eTA , a través del enlace que encontraréis pinchando en el nombre. En cuestión de minutos la recibiremos en nuestro correo y su precio es mínimo, 7 dólares canadienses.

Al hacer escala en Houston, también ha sido necesario solicitar el ESTA, pinchando en su nombre os llevará a la web oficial. Este puede tardar unas 72 horas en llegar y su precio es de 14US$.

Para el resto de países no es necesario solicitar ningún tipo de documento o visado.

Vacunas.

Como siempre digo, lo mejor es acercarse a vuestro Centro de Vacunación Internacional más cercano. No olvidéis que la cita debe ser, al menos, con tres semanas de antelación ya que hay vacunas que necesitan unas dos semanas en empezar a ser efectivas. En este caso a nosotras nos recomendaron vacunarnos de la fiebre amarilla, fiebre tifoidea, Hepatitis A y tétanos. Yo ya las tenía todas desde mi viaje a Perú, así que el único trámite es no olvidar la cartilla de vacunación, ya que la piden a la entrada de Panamá.

 

 

Vuelos.

Siempre que sea necesario hacer recorridos de tan larga distancia, lo lógico es reservarlos con bastante antelación salvo que sea un chollazo de última hora, algo que en estos casos no se debería hacer. En nuestro caso, Teresa nos dio todas las facilidades del mundo ya que, al trabajar en una agencia de viajes hizo todo el trabajo.

Son bastantes los vuelos que tomaremos en esta ruta (sí, con lo poco que me gusta volar) pero, sinceramente, moverse en transporte público por esa zona me parece mucho peor. Los vuelos a coger son los siguientes: 

 Miércoles, 1 de Noviembre de 2017 Madrid Adolfo Suárez – Barajas 11: 00 – Toronto, Lester B. Pearson  Miércoles, 1 de Noviembre 14:30 Domingo, 5 de Noviembre de 2017 Toronto, Lester B. Pearson 9:00 – Houston, George Bush Domingo, 5 de Noviembre 11:36               Domingo, 5 de Noviembre de 2017 Houston, George Busch 16:30  – Cancún Domingo, 5 de Noviembre 19:43                                          Lunes, 27 de Noviembre de 2017 Bocas del Toro 18:10 – Ciudad de Panamá – Albrook  Lunes, 27 de Noviembre 19:10                                          Jueves, 30 de Noviembre de 2017 Panamá City 9:30 – Newark, NJ Jueves, 30 de Noviembre 14:40                                                             Jueves 30 de Noviembre de 2017 Newark, NK 20:15 – Madrid Adolfo Suárez – Barajas Viernes, 1 de Diciembre 09:25 

Como siempre, al vivir en Formentera, a esta lista hay que añadir Ibiza – Madrid que, al ser residente, el precio se reduce considerablemente.

 

Seguro de viaje.

Este es quizás el apartado más importante y a tener más en cuenta. Siempre que viajo y hago una entrada de este tipo digo lo mismo, la importancia del seguro de viaje es vital. La sanidad en los países que visitaremos no tiene nada que ver con nuestra Seguridad Social y nunca sabemos qué puede llegar a pasar así que lo mejor es ir bien cubiertos y con la tranquilidad de que, pase lo que pase, estaremos bien asistidos y sin tener que pagar una millonada.

En esta ocasión yo me decanté por Iati, el seguro estándar por unos 87,57€ y una cobertura de 40.000€ en el extranjero. 

Botiquín.

Llevar un pequeño botiquín puede solucionarnos un apuro y aliviarnos ese dolor de cabeza o curarnos ese pequeño corte. Ya son varios viajes de experiencia y, cada vez he ido perfeccionando más el botiquín, eliminando elementos innecesarios o reduciendo la cantidad y aumentándola en función a lo que necesito.

Para mí lo básico en cualquier botiquín de un viajero es:

  • Ibuprofeno. Suelo llevar mínimo un sobre por día (aquí tenéis a alguien incapaz de tragar las pastillas de ibuprofeno)
  • Betadine, gasas, tiritas y esparadrapo.
  • Tijeras y pinzas. 
  • Repelente anti mosquitos que contenga DEET, IR3535 o Icaridin , Relec suele ser el más efectivo.
  • Protector solar.
  • Antidiarréico.
  • Termómetro.

 

Me encantaría poder decir que iré escribiendo día a día nuestras vivencias, pero todo dependerá de la conexión a Internet y del tiempo disponible, sino como siempre iré con mi libreta en mano para luego contar cada día y que no os perdáis nada. Aún así, podréis ver tooooodas las fotografías que vamos haciendo en nuestros Instagrams @tatianamastroiani , @teresa_batallas y @digresiones.

Y a los que estáis leyendo esto, me marcho a vivir uno de los momentos más importantes de mi vida, uno de los viajes que te cambian y te hacen encontrarte contigo misma. Mamá, no te preocupes que voy a ser muy muy feliz.

Hoy, más que nunca, muchas gracias por leerme

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