¡EMPIEZA LA AVENTURA! Así, con todas las letras y en mayúscula, porque sí después de tantos meses ha llegado el día; comienza la aventura de nuestras vidas. Hoy nos sumergimos en uno de nuestros sueños y tacharemos de nuestra lista muchos deseos ys que llevan años esperando a ser cumplidos. Por delante tenemos países alucinantes y paisajes que nos dejarán sin palabras esperando a ser descubiertos por nosotras. Canadá, Cancún, Belice, Costa Rica, Bocas del Toro y Panamá nos llaman a gritos y, hoy más que nunca, no hay miedos que nos frenen, así que ¡allá vamos!

 

Si intentase explicar con palabras las emociones que siento en este momento sería casi imposible. Siete meses preparando este viaje, siete meses de etiquetarnos en fotografías de Instagram creando ganas, de mensajes en un chat de Whatsapp preguntando qué maleta o ropa llevaremos, animándonos, solucionando dudas y planificando un viaje que a todas nos marcará.

Como decía en la entrada anterior, este viaje supone un antes y un después; es el cisma que te cambia todo. De hecho, las 3 hemos dejado atrás partes de nuestra vida anterior para romper con lo negativo y llenarnos de toda la energía positiva que nos aportará cada país. 

La primera parada de nuestro viaje es Canadá, Toronto en concreto. Nuestro vuelo sale a las 11 de la mañana desde la Terminal 1 del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid – Barajas con la compañía Air Canadá, un vuelo de 8 horas y media que nos acerca a nuestro destino a pasos agigantados.

Nos encontramos en el aeropuerto en torno a las 8 y media de la mañana directamente en los mostradores para conseguir nuestras tarjetas de embarque. Ya aquí, la chica nos pregunta si llevamos preparado el eTA o visado para Canadá. Dejamos las mochilas y maletas de mano para que nos las facturen y pasamos el control de seguridad.

Nuestra puerta de embarque es la A14, justo al lado de una cafetería, así que antes de ponernos en la cola aprovechamos para tomar un café y un zumo y comer los sándwiches que traían preparados, hacer las últimas llamadas a la familia y escribir whatsapp a nuestros conocidos.

El avión sale con unos minutos de retraso, aproximadamente unos 20. Nos ha tocado en la parte central así que no tenemos vistas de Madrid ni de Toronto cuando lleguemos, pero sí que iremos juntas.

Casi al principio de iniciar el vuelo nos traen la Carta de declaración que debemos presentar a nuestra llegada al aeropuerto.

Durante el vuelo aprovecharnos para ponernos al día y contarnos nuestras vidas, dormir un ratito e intentar ver alguna película (aunque la oferta no era muy buena). Air Canadá sirve dos “comidas”, en la primera nos dieron a elegir entre pasta o pollo y una horita antes de llegar nos trajeron una especie de burrito a elegir entre verduras o pollo.

Llegamos a Toronto a las 4 menos 10 de la tarde y pasamos el control donde (después de pedirlo, ya que la chica no tenía intención de hacerlo) nos ponen el tan ansiado sello en el pasaporte. Aquí es donde tenemos que entregar la Carta de declaración y nos hacen algunas preguntas como cuál es el motivo de nuestro viaje, si llevamos comida o bebidas, por qué hemos elegido Canadá como destino,etcétera.

Recogemos nuestras maletas y nos disponemos a tomar rumbo a la ciudad; para llegar a nuestro apartamento es necesario tomar un tren con dirección Unión Station, justo en el mismo aeropuerto. El ticket cuesta 12,35$ canadienses por persona (unos 8,26€) y el trayecto dura unos 20-25 minutos.

Cuando llegamos a la estación, nos acercamos a una oficina de información para pedir un mapa y preguntar cómo llegar al apartamento (por suerte estamos a menos de 10 minutos a pie). Nada más salir es inevitable alucinar con los edificios, con cada rascacielos y el ambiente que se respira aquí.

Nuestro alojamiento en Toronto para estos días es un AirBNB, en Wellington street. Un apartamento para 4 noches por 387€ en total (129€ por persona) muy cerquita de Old Town y la CN Tower. Nada más llegar nos quedamos sorprendidas porque, a pesar de ser uno de los alojamientos más baratos que encontramos en la ciudad, tenemos dos porteros en el edificio para darnos la bienvenida, un recibidor con fuente y un edificio enorme y con muy buena pinta.

Pero si el edificio por dentro ya nos gusta, el apartamento por dentro es perfecto para estos días. Con una cocina americana, habitación con cama de matrimonio y sofá cama. Después de acomodarnos y dejar las cosas, salimos a comprar algo de comida para los desayunos y las cenas y así ahorrar algo de dinero. Muy cerquita tenemos un par de supermercados y, para nuestra sorpresa, la CN Tower.

Hoy el día ha sido intenso así que a la vuelta preparamos la cena y organizamos un poco con el mapa la ruta de mañana.

La previsión no es demasiado buena, da lluvia todo el día, esperamos que sólo sea una leve llovizna o que, finalmente, despeje y poder aprovechar bien para conocer Toronto.

Mañana es nuestro primer día “oficial” en la ciudad, la ruta promete y estamos extasiadas y ansiosas por descubrirla.

¡Espero que nos acompañéis y lo disfrutéis casi tanto como nosotras!

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