Las zonas más accesibles al agua y las que permiten disfrutar del ritual de la famosa mascarilla de barro del Mar Muerto suelen ser parte de los numerosos complejos turísticos de lujo agrupados en el extremo noreste de la costa.
Además de brindar acceso privado a las principales secciones del Mar Muerto y su barro rico en nutrientes, también ofrecen tratamientos de spa, áreas para tomar el sol y piscinas y un entorno único.
Eso sí, son hoteles mucho más caros que en el resto de Jordania, por lo que alojarse aquí es algo así como un «caprichito» durante el viaje. Aunque sean más caros, no implica que la calidad sea mejor, ya que este precio se debe simple y llanamente a su privilegiada ubicación. Mi consejo es que si os apetece daros este lujo, primero leáis bien las reseñas para elegir bien y no pagar de más.