¿Planeas visitar la catedral más grande del mundo?
Esta guía te ofrece la fascinante historia que se esconde tras la Il Duomo de Milán, consejos esenciales sobre cómo visitarla, dónde comprar tus entradas y qué esperar de tu visita.

 

¿Cuánto tiempo se necesita para construir una catedral perfecta?

En Milán tienen clara la respuesta, casi seis siglos. Ese fue el tiempo en el que se prolongaron las obras de Il Duomo de Milán. Y es que los constructores se tomaron su tiempo ya que con la construcción no se realizó únicamente pensando en sorprender e impresionar a los ciudadanos de esa época, sino que buscaban desafiar al paso del tiempo; crear una catedral que sobreviviese siglos y siguiese siendo la más espectacular del mundo. Que fuese un lugar que dejase sin palabras a quienes creían haberlo visto todo en Italia

Y ¡wow! Es justo eso lo que pasa. Porque aunque seguramente habréis visto fotografías del duomo, nada se compara a verlo en persona. A contemplar su fachada iluminada al atardecer, a descubrir sus terrazas llenas de pináculos góticos, a esa Madonnina brillando sobre la ciudad, coronando un edificio tan grandioso.

 

Visitar Il Duomo de Milán, lo esencial

  • Dónde | Piazza del Duomo (En el centro de Milán)
  • Entrada a la Basílica | Gratuita (con acceso de pago según zonas)
  • Terrazas | De pago (imprescindible) 
  • Museo del Duomo | Incluido en algunas entradas combinadas
  • Código de vestimenta | Rodillas y hombros cubiertos 
  • Bolsos | Sólo se permiten bolsos pequeños. No hay taquillas en el interior para dejar equipaje 
  • Duración de la visita | De 2 a 4 horas si hacéis la catedral, las terrazas y el museo
  • Mejor hora | A primera hora o al atardecer si queréis verlo desde las terrazas
 

Y aunque contemplarla desde la plaza ya es un lujo, descubrir su interior es algo que no os podéis perder. Al fin y al cabo es el corazón absoluto de la ciudad. 

Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. (Bueno, aquí seguramente todo lo dorado sea oro real). Peeeeeero, visitar Il Duomo de Milán puede resultar más caótico de lo que uno podría imaginar a priori. Las colas a veces son larguísimas, hay diferentes tipos de entradas, diferentes áreas a visitar y cientos de personas intentando hacerse la misma fotografía para Instagram mientras otras cien esperan su turno. 

Por eso, e intentando que vuestra visita sea perfecta; os he preparado esta guía para visitar Il Duomo de Milán, con toda la información que realmente necesitáis saber antes de ir; cómo funcionan las entradas, si merece la pena subir a las terrazas; qué incluye el museo, cómo evitar las peores colas o cuánto tiempo dedicar a la visita. 

Todos esos pequeños detalles que marcan la diferencia entre disfrutar uno de los lugares más impresionantes de Milán.. o terminar con ganas de marcharse cuanto antes.

 


Una breve presentación sobre Il Duomo para comenzar a descubrirlo

Il Duomo de Milan es una de las construcciones religiosas más grande del mundo y, seguramente, la construcción gótica más espectacular e impresionante jamás construida.

Sus obras comenzaron en 1386, por el mandato de Gian Galeazzo Visconti. ¿El motivo? Algo tan sencillo como el orgullo. Nos encontramos en una época donde Milán sentía que debía mostrar su poder económico, político y religioso. Nada mejor para competir con el resto de capitales europeas que construir una catedral que nadie pudiera superar.

Y vaya si lo consiguió.

Il Duomo no fue diseñado para ser discreto. Al contrario. Todo está pensado para impresionar: sus dimensiones, más de 3.000 esculturas, agujas de mármol blanco casi acariciando el cielo, vidrieras inmensas y unas terrazas espectaculares suspendidas sobre la ciudad.

Aunque os daré un detalle, tardaron tanto en construirla (600 años) que se los diferentes estilos arquitectónicos que iban llegando a la ciudad acabaron mezclándose en un mismo edificio. Es por ello que en la visita veremos detalles medievales, renacentistas y ¡elementos de la época napoleónica! De hecho las obras se aceleraron para que Napoleón pudiese ser coronado dentro de la catedral.



Visitar il Duomo de Milán | La guía esencial


Las entradas para Il Duomo, ¿es gratis o es de pago?

Empezamos por uno de las aspectos más confusos de la visita.

Porque técnicamente existe una parte gratuita para visitar la catedral, peeeeeeero la realidad es que la experiencia completa es de pago. Y una servidora,  que ha hecho la visita completa, os dice que merece muchísimo la pena invertir un poquito más para descubrirla bien. 

Por eso vamos a desgranar la visita y los tipos de entradas que existen.

Entrada básica | Visita a la Catedral + Museo

Es la entrada más sencilla y también la más económica. Tiene un precio de unos 10€ por persona y permite el acceso al interior del Duomo y al museo.

Es una entrada que está genial ya que entrar impresiona muchísimo. Esas columnas, sus vidrieras llenando de colores cuando entra la luz.. Pero la realidad es que es una entrada que se queda bastante corta. Especialmente si es vuestra primera vez en Milán ya que la magia del Duomo está en las terrazas y sus tejados, donde se muestra la minuciosidad de sus detalles arquitectónicos.

Culture Pass | La opción más cultural

Esta entrada cuesta 15€ y está pensada para quienes quieren profundizar en todos los detalles de la historia del Duomo sin subir a las terrazas.

La entrada incluye el acceso a la catedral el museo, la zona arqueológica, la iglesia de San Gottardo y la cripta de San Carlo.

Es una opción muy interesante si ya habéis visitado las terrazas o si el mal tiempo os impide subir a ellas. Además, mucha gente se salta el museo y es un gran error. Allí es donde se entiende la magnitud de la obra. Hay esculturas originales retiradas de la fachada, maquetas antiguas, vitrales y muchos detalles que desde la plaza pasan completamente desapercibidos. Después de esta visita veréis la catedral con otros ojos.

Entrada a las terrazas | Lo realmente imprescindible

Ahora si, llegamos a la parte que hace que visitar Il Duomo de Milán sea algo completamente espectacular. hay dos tipos de entradas, según cómo queráis subir: 

  • Subida en ascensor | Cuesta 18€
  • Subida a pie | Cuesta 16€
Chicos, esos dos euros extra de diferencia merecen mucho la pena en verano, porque el calor en Milán puede ser agotador. 


Aunque diré que la subida a pie tiene mucho encanto. Atravesar parte de la estructura interior del Duomo es parte de la experiencia, no obstante, tened en cuenta que hay tramos muy estrechos donde coinciden grupos subiendo y bajando al mismo tiempo. 
En definitiva, cada opción tiene sus pros y sus contras.

Una vez arriba, no sólo tenéis las vistas de Milán; también el privilegio de caminar entre pináculos góticos, descubrir esculturas gigantescas desde cerca y contemplar todos esos detalles imposibles de apreciar desde abajo. Incluso en días despejados pueden verse los Alpes al fondo.

Entrada combinada | La mejor opción para una primera visita

Seguramente, esta opción sea la más recomendable para una primera visita.

La entrada combinada incluye el acceso a la catedral, a las terrazas, al museo del Duomo y a la iglesia de San Gottardo. Dependiendo de si subís a pie o en ascensor tiene un precio u otro (22€ a pie y 26 en ascensor). 

Sinceramente creo que es la mejor opción y la más inteligente si tenemos en cuenta todo lo que incluye. De hecho si compráis las entradas por separado termina saliendo igual o incluso más caro. Lo bueno de estas entradas es que suelen ser válidas durante dos días, por lo que si quisierais podríais dividir la visita en dos jornadas.

Fast track | Para quienes quieren evitar colas

Existe una opción más. Una para los que odian las colas y quieren acceder más rápidamente a las diferentes zonas del complejo. El precio comienza a partir de los 32€ y es una opción que sólo me plantearía en épocas de mucho turismo (como Semana Santa o Navidad) o si tuviese muy poco tiempo para visitar la ciudad.

El resto del año, intentaría visitarlo a primera hora de la mañana y así evitar pagar el este extra.


Ok, pero ¿dónde compro las entradas?

Vale, ahora que sabemos qué entrada nos interesa, llega la siguiente pregunta. ¿dónde debería comprarla?

Técnicamente tenéis dos opciones. La primera es hacerlo directamente en las taquillas situadas junto a la catedral. La segunda, y la que yo recomiendo, es con antelación a través de la web oficial del Duomo. Tanto si viajáis en temporada baja o alta, yo soy partidaria de esta segunda opción. Te ahorras disgustos y colas, y podréis elegir el horario que mejor os venga; especialmente si vais a subir a las terrazas.

Porque sí, podríais llegar a Milán y comprarlas en el momento; pero queridos lectores, hablamos del monumento más importante de la ciudad y uno de los más famosos de toda Italia. ¿De verdad estáis dispuestos a correr el riesgo?

No solo os permitirá evitar parte de las colas, también será más fácil planificar vuestro día y podréis elegir la franja horaria que más os convenga, especialmente si vais a subir a las terrazas. Estas tienen aforo limitado y durante fines de semana, festivos, vacaciones y ciertos horarios se agotan con días de antelación. 

Y es que no hay nada más frustrante que viajar expresamente hasta Milán, plantarse ante su catedral y descubrir que ya no podéis visitarla porque no quedan plazas.


Horarios de apertura

Otro de los detalles importantes a tener en cuenta, porque aunque solemos hablar de Duomo como un único monumento, la realidad es que cada zona tiene horarios ligeramente distintos.

  • La catedral abre cada día de 9:00 a 19:00 (el último acceso es a las 18:10). Las terrazas suelen tener el mismo horario, aunque pueden cerrar temporalmente si hay condiciones adversas, lluvias intensas o tormentas. 
  • El Museo del Duomo y la iglesia de San Gottardo, sin embargo; abren de 10:00 a 18:00 (el último acceso es a las 17:10), pero cierran los miércoles.
Pero hay algo que no debéis olvidar: al ser una catedral, en su interior se celebran misas, celebraciones religiosas, conciertos y eventos especiales por lo que en ocasiones el espacio puede estar restringido o incluso cerrado para el turismo. Por eso os recomiendo revisar su web oficial unos días antes de vuestra visita. 


¿Hay alguna forma de evitar las famosas colas?

Si y es bastante sencilla.

Mi mejor consejo es llegar a primera hora de la mañana. A las 9 de la mañana, cuando abre el complejo, es cuando menos gente suele haber, las colas son más llevaderas y el recorrido de las terrazas y el interior de la catedral suele ser bastante más tranquilo.  

Otra buena opción es reservar las franjas de visita a última hora de la tarde. La afluencia suele disminuir ligeramente y desde las terrazas podréis disfrutar del espectáculo del atardecer sobre los tejados de Milán.


Código de vestimenta para visitar Il Duomo de Milán

Aunque pueda parecer un detalle sin importancia, no lo es. No hay nada más frustrante que llegar a la catedral con vuestras entradas compradas y descubrir que no so permiten acceder por vuestra vestimenta.

Aunque no es un código excesivamente estricto, no olvidemos que Il Duomo es un lugar de culto; tanto hombres como mujeres deben llevar los hombros y las rodillas cubiertos. Tanto si eres hombre como mujer, olvidad los pantalones y las faldas excesivamente cortos. Tampoco están permitidas la ropa de playa, camisetas demasiado escotadas o prendas inapropiadas. 

Si viajáis en verano, lo mejor es llevar un pañuelo ligero o una camisa fina en la mochila para evitar un disgusto. Los controles son bastante estrictos y pueden denegaros la entrada si consideran que vuestra vestimenta no es adecuada.


¿Cuánto tiempo necesitamos para visitar Il Duomo de Milán?

Otra de las cuestiones más interesantes es cuánto tiempo invertir en la visita. La respuesta es abstracta porque dependerá de cómo queráis vivir la experiencia.  

Si únicamente queréis visitar el interior de la catedral, con 45 minutos o 1 hora tendréis tiempo más que suficiente. Este espacio os dará margen a recorrer las naves principales, admirar las vidrieras y descubrir los tesoros más importantes sin prisas. 

Ahora bien, si vuestra entrada incluye las famosas (e imperdibles) terrazas, os recomiendo dedicar al menos dos horas. No sólo porque el acceso y los controles ya llevan algo de tiempo; también porque, una vez que estéis arriba, no querréis marcharos rápido. Las vistas sobre Milán son espectaculares, pero recorrer los tejados entre agujas, esculturas y pináculos góticos es de otro mundo.

Si además realizáis la visita completa (incluyendo el museo, la zona arqueológica, la iglesia de San Gottardo y la cripta), pensad que lo ideal será entre tres y cuatro horas. Y si sois amantes de la fotografía.. ¡podríais perder hasta todo el día!

Mi consejo: no intentéis visitar Il Duomo de Milán con prisas. Reservad mínimo media jornada de vuestro día. Al fin y al cabo, si sus constructores tardaron casi seis siglos en terminarlo, ¡qué mínimo que dedicarle algunas horas!


¿Qué ver en Il Duomo de Milán?

Ya tenemos nuestras entradas, hemos superado los controles de seguridad; y por fin nos encontramos frente a una de las catedrales más impresionantes. Ahora llega la mejor parte. 

Así que ¡empecemos a recorrer los lugares que no deberíais perderos en vuestra visita!

 
La fachada del Duomo

Antes incluso de cruzar las puertas y adentrarnos en la catedral, vamos a dedicar unos minutos a contemplar la fachada principal del Duomo. Porque, amigos, es una de las construcciones más bonitas realizada por manos humanas.

Está realizada íntegramente en mármol blanco rosado de Candoglia, totalmente cubierta por un auténtico bosque de agujas, pináculos, esculturas y relieves. De hecho, se calcula que hay más de 3.000 estatuas. 
Cuanto más tiempo la contempléis, más detalles podréis descubrir. Santos, profetas, escenas bíblicas, animales fantásticos.. Un espectáculo visual.

Uno de mis momentos preferidos para apreciar esta fachafa es el atardecer, cuando el sol da unos tonos dorados que hace que se vea aún más espectacular.

 
El interior de la Catedral

¡Ay, queridos lectores! Si el exterior os parece espectacular, nada os preparará para la sensación de cruzar sus puertas por primera vez.

La inmensidad del interior es difícil de explicar con palabras. Esa sensación de estar rodeados de enormes columnas de mármol que se pierden entre las bóvedas, las vidrieras coloreando las distintas zonas del templo, la luz colándose en la oscuridad..
Sus cinco naves pueden albergar a 40.000 personas.

Entre los elementos a visitar tenéis la Línea Meridiana, una franja de latón incrustada en el suelo que durante siglos hizo las funciones de reloj solar. También el altar mayor y el candelabro Trivulzio, donde en teoría se encuentra el Santo Clavo; una de las reliquias más importantes de la catedral. Según cuentan se trata de uno de los clavos utilizados en la crucifixión de Jesucristo.

 
La zona arqueológica, el origen de la fe en Milán

Muchos visitantes pasar por alto esta parte del complejo, pero si os interesa la historia de Milán, es aquí donde debéis empezar.

Se encuentra bajo la actual catedral y su visita permite viajar siglos atrás en el tiempo. Antes incluso de que comenzara la construcción del Duomo en 1.386. En el recorrido veremos los restos de antiguos edificios religiosos que ocuparon este mismo lugar.
La pieza más importante es el Baptisterio de San Giovanni alle Fonti, construido en el siglo IV y considerado uno de los baptisterios más antiguos del norte de Italia; lo más interesante es que aún se ven parte de sus muros originales y la gran pila bautismal donde fue bautizado el patrón de Milán.

Justo al lado encontraréis los restos de la Basílica de Santa Tecla (la antigua catedral). Todo está perfectamente explicado gracias a paneles informativos y reconstrucciones. Es una visita bastante rápida y una oportunidad de caminar entre los vestigios de una ciudad con más de 1.600 años de antigüedad.

 
El Museo del Duomo, descubriendo los tesoros de la catedral

Sé que a muchos de los viajeros les da pereza visitar el museo cuando visitan una catedral. Sin embargo, el Museo del Duomo es una visita que sorprende. ¿La razón? Aquí se conservan muchas de las piezas originales que formaron parte de la catedral. 
Esculturas, vidrieras, relieves, maquetas.. que ha sido sustituidos por copias para protegerlos del tiempo y la contaminación.

Poder ver de cerca algunas de las esculturas que decoraban la fachada y las agujas es un lujo. Ver cada detalle con el que fueron talladas.. También podréis encontrar las herramientas que se usaron durante su construcción y varias maquetas que os ayudarán a entender el por qué de necesitar seis siglos para construirla.

Es cierto que no es un imprescindible, como lo son las terrazas; pero es una visita que te ayuda a ver el Duomo con otros ojos.

 
La iglesia de San Gottardo, la gran olvidada

Junto al complejo del Duomo se encuentra San Gottardo in Corte. Y, aunque parezca una visita independiente o secundaria, si vuestra entrada la incluye, merece la pena. 

Es una pequeña iglesia del siglo XIV que destaca especialmente por su campanario octogonal de ladrillo rojo; algo muy raro si lo comparamos con el mármol blanco del Duomo. Precisamente llama la atención por ser completamente distinta al resto del monumento.
En su interior el espacio es muy sencillo. Lo más bonito es el ambiente íntimo que se vive en su interior y esa sensación de trasladarse en el tiempo. Dentro se encuentra el mausoleo de Azzone Visconti, el señor de Milán en el siglo XIV; algunos restos de frescos y detalles decorativos.

 
Las terrazas del Duomo, caminando sobre el cielo de Milán

¡Ay, amigos! Hemos llegado al punto álgido de la visita.
Yo lo tengo claro, si tuviese que elegir una única zona para visitar Il Duomo de Milán, esa sería las terrazas. Porque sí, el interior es impresionante, pero es que subir a los tejados es una experiencia difícil de encontrar en cualquier otra catedral del mundo.

Nada más llegar arriba os encontraréis rodeados por un auténtico bosque de agujas, pináculos, arbotantes y esculturas. Detalles que desde la plaza apenas se aprecian y aquí podréis contemplar al detalle. Según avanzamos, podremos ver unas vistas espectaculares de la ciudad: los tejados del centro histórico, los edificios modernos del distrito financiero y, a veces, incluso la silueta de los Alpes.

Pensad que estamos caminando por un lugar que durante siglos estuvo reservado únicamente para los constructores de la catedral.

Pero no guardéis demasiado pronto vuestra cámara porque aún queda uno de los grandes símbolos de Milán esperando. 

La Madonnina, situada en lo más alto de la aguja principal de la catedral; a más de 100 metros de altura. Esta escultura dorada de la Virgen María lleva observando la ciudad nada más y nada menos que desde 1774. Esperando a que vosotros seáis los siguientes en visitarla.

 

Espero que si venís a la ciudad os animéis a visitar Il Duomo de Milán y que esta guía os ayude a planificar vuestra visita. Ya sabéis, si tenéis alguna información extra o alguna duda que no haya resuelto, sólo tenéis que escribirme y os ayudaré con todo lo posible.

¡MUCHAS GRACIAS POR LEERME!

 

1 Comment
  1. Enhorabuena, Tatiana. Un blog muy bien elaborado, con una narrativa clara y contenido muy interesante. Ha sido un placer leerlo. 😍

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