Descubre cómo visitar Little Petra.
Consejos, horarios, cómo llegar y qué no te puedes perder en este rincón histórico.
Es fácil perderse entre la majestuosidad de Petra y olvidar que, a pocos kilómetros de distancia, existe un tesoro escondido mucho más íntimo y sereno: Little Petra o Siq al-Barid.
Un lugar espectacular, entre rocas y cañones. Al caminar por sus estrechos desfiladeros y admirar las fachadas nabateas esculpidas en la piedra es inevitable sentir una conexión profunda con su historia. Es como si cada rincón susurrara relatos de comerciantes, de viajeros y de los que la habitaban hace siglos.
Aquí las multitudes desaparecen y se abre un espacio para contemplar la naturaleza y la arquitectura en perfecta sintonía.
Hoy os traigo un remanso de calma que permite sumergirse en la Jordania más auténtica y descubrir la riqueza de su pasado sin prisas ni distracciones.
Hoy vamos a visitar Little Petra.
Visitar Little Petra | Todo lo que necesitas saber para organizar tu visita
Coloquialmente conocida como Little Petra, nos encontramos ante el «aperitivo» de lo que será la magnífica Petra.
Escondida entre las paredes del Siq al-Barid, nos encontramos ante un cañón de unos 350 metro, cuyo nombre significa literalmente «cañón frío». Y no, no es marketing, aquí el sol entra en contadas ocasiones.
Se cree que data del siglo I d.C; cuando esta zona era una especie de área de servicio nabatea: los comerciantes y las caravanas paraban aquí a estirar las piernas antes o después del plato fuerte, Petra.
Hoy, Little Petra es el sitio perfecto para pasear sin prisas.. y sin gente. Algo casi milagroso en Jordania antes de que comenzase las guerras de Oriente Medio. Entre templos excavados en la roca y cuevas antiguas el ambiente es tranquilo, casi íntimo, y permite detenerse en cada detalle sin prisas ni agobios.
No compite con Petra, ni lo pretende. Más bien, la complementa. Puede ser el preludio perfecto antes de adentrarse en la grandeza del Tesoro y los templos de arenisca rosa, o el cierre ideal para terminar el día en calma, después de la intensidad de una de las maravillas del mundo.
Entradas y horarios de apertura
Little Petra abre cada día de 6:00 a 18:00.
La entrada es gratuita y no se necesita el Jordan Pass (aunque es recomendable tenerlo si vais a visitar Petra).
Una advertencia | He leído en algunos blogs que a algunas personas les han pedido una entrada. Tened en cuenta que si os la piden es una estafa.
¿Cómo visitarla y cuánto tiempo necesito?
A la entrada de Little Petra encontraréis varios guías beduinos que se ofrecen como guías para hacer tours privados.
En nuestro caso, preferimos visitarla por libre, pero tenéis esta opción si os apetece recibir información extra del recinto. Además es una forma de contribuir a la economía en Jordania.
Otra opción es contratar un guía en el Centro de Visitantes de Petra, pero tened en cuenta que la tarifa será más elevada que la que os ofrecerán en Little Petra (he leído en otros blogs que son aproximadamente 50JD).
En general, visitar Little Petra no os llevará más de tres horas. Siempre dependiendo de vuestro ritmo, de si queréis quedaros un ratito más a tomar un café en los puestos que encontraréis, de cuánto tiempo permanezcáis admirando los miradores o haciendo una fotografía más.
Pero si sois de los que vais con prisa, en una hora y media estará más que completada la visita.
¿Cómo llegar a Little Petra?
Como os comento en casi cada uno de mis post sobre Jordania, la mejor opción es siempre el coche de alquiler. Pero veamos si hay alguna otra opción:
- Coche de alquiler: Se puede llegar fácilmente a Little Petra desde Wadi Musa (donde se encuentran los hoteles para visitar Petra). Justo antes de la entrada al Centro de Visitantes de Petra, debéis girar a la derecha; después continuar por la carretera unos 8km. Allí encontraréis un desvío perfectamente señalizado. Por cierto, toda esta zona (clicad para ver en Googlemaps) es el parking de Little Petra.
- Taxi privado: Podéis contratar uno en Wadi Musa por unos 10JD (solo la ida) y entre 20 y 25 JD (ida y vuelta con una hora de espera).
Lo que no puedes perderte si vas a visitar Little Petra
Aunque Little Petra es más pequeña y tranquila que Petra, no por ello es menos fascinante.
Este lugar guarda rincones con un encanto especial, ideales para explorar sin prisas y disfrutar de la arquitectura nabatea. Y, sobre todo, maravillarse con los paisajes que lo rodean. Aunque se puede hacer una visita rápida, lo ideal es detenerse en los detalles y en sus miradores, que son tan espectaculares que hace que la visita sea mucho más bonita.
Tras aparcar y acceder, pasaremos por varios puestos de comida y recuerdos a ambos lados del camino. Allí comineza nuestro recorrido que nos llevará a varios templos, cuevas y grabados. ¿Empezamos?
El desfiladero
El Siq de Little Petra. Al igual que en Petra, Little Petra tiene su propio desfiladero, estrecho y rocoso, que conduce a las distintas construcciones talladas en la roca. Pasear por el Siq es una experiencia única: la luz del sol crea juegos de sombras y colores que hacen que cada foto sea especial.
La casa pintada
Uno de los mayores tesoros de Little Petra se encuentra oculto en el interior de un antiguo triclinio (una sala de banquetes y reuniones ceremoniales). Aquí se conservan unas pinturas murales de estilo helenístico con más de 2.000 años de antigüedad.
Durante siglos estuvieron ocultas bajo capas de hollín, humo y grafitis; pero gracias a un proceso de restauración finalizado en 2.010 salieron de nuevo a la luz, conviriténdose en una de las muestras más importantes de la pintura nabatea conservadas in situ. Ya solo por verlas la visita merece la pena.
Se encuentra aproximadamente a mitad del recorrido, en el lado izquierdo del Siq, y se accede a través de unas escaleras excavadas en la roca.
Las fachadas monumentales
Antes de entrar en el Siq ya podremos ver una impresionante tumba monumental excavada en la arenisca. Se cree que fue construida entre los siglos I a.C y I d.C; y, aunque su interior nunca llegó a completarse, sigue siendo una de las estructuras más llamativas del conjunto.
Pero además, nada más adentrarnos en el desfiladero, aparece una espectacular fachada tallada en la roca con varias habitaciones cueva en su parte inferior. Su ubicación y su tamaño la convierten en una de las construcciones más fotogénicas de Little Petra.
El Triclinium
Otra de las joyas del recinto es el Triclinium, una sala que se utilizaba para banquetes y celebraciones ceremoniales. Los nabateos las usaban para sus reuniones sociales y actos religiosos.
Además desde aquí tenían unas vistas impresionantes del valle que rodea Little Petra, convirtiéndolo en uno de los lugares más agradables para hacer una pausa durante la visita.
El Mirador
Continuando por el Siq, llegaremos a una empinada escalera de piedra. Aunque la subida requiere algo de esfuerzo, no es nada exagerado y merece completamente la pena. Eso sí, ¡tened cuidado! algunos escalones son muy resbaladizos.
En la parte superior hay una pequeña tienda beduina donde podréis tomar café o té, por no hablar de las espectaculares vistas sobre los cañones y las montañas de los alrededores.
Desde aquí se puede continuar caminando por el sendero, tras 500 metros llegaréis a un asentamiento neolítico conocido como Al Beidha, considerado como uno de los yacimientos prehistóricos más importantes de Jordania. Nosotros no pudimos visitarlo porque el acceso estaba cerrado, pero si vais y está abierto ¡no os lo perdáis!
Lo que puede parecer una visita complementaria a Petra, es mucho más.
Little Petra tiene personalidad propia y merece mucho más que una parada rápida. A nosotros nos pareció un lugar lleno de encanto y mucha historia. Así que, si estáis organizando una ruta por Jordania, os recomiendo dedicar al menos una hora a recorrer esta pequeña joyita. Estoy segura de que, como nos ocurrió a nosotros, descubriréis uno de los rincones menos conocidos del país.
A veces, los lugares más pequeños son los que dejan una huella más profunda.
¡MUCHAS GRACIAS POR LEERME!